** ¿Qué es ser Espiritual? **

Creada: 13 junio 2026; Actualizada: 29-6-26



En primer lugar, decir que “ser Espiritual” no es haber leído los libros que tratan “sobre la Vida en el mundo espiritual” y aceptar sus contenidos, pues se trata de comprender y saber vivenciar respecto de lo que “enseñan”, ya que si no, sería ser mero “teórico espiritual”, y se trata de “serlo”, para lo cual serán de gran utilidad, entre otros asuntos de los aquí expresados, muchos otros libros que enseñan las vivencias en aquel otro plano y sobre procesos de desencarnación e influencias entre encarnados y desencarnados.

Los siguientes puntos expresan lo que debemos considerar respecto a... “ser Espiritual” es:

 A) Saberse Alma evolucionando en Amor y Sabiduría alternando los planos materiales e inmateriales.

B) Ser consciente de ser Espíritu encarnado.

C) Conocer la transitoriedad de la Vida encarnada, comprendiendo la trascendencia de los procesos Reencarnatorios para la evolución progresiva de las Almas.

D) Aceptar la existencia de Dios como Alma Suprema Universal o Consciencia Infinita en plenitud de Sabiduría y Amor, de la que surge la Manifestación de las infinitas peculiaridades de la Potencialidad que Lo constituye, y que vienen a ser las Almas que dan origen a lo que en primera instancia constituyen los Elementos materiales que van dando contenido al Universo en sus diferentes grados vibracionales y de interacción, de donde surgen, conforme avanzan en sus evoluciones, las Humanidades de los diferentes planos de Consciencia y Vibración.

E) Actuar desde las pautas morales de Fraternidad universal, Bondad, Compartir de sí mismo, Humildad, Tolerancia, Diálogo y Servicio, sin que tenga cabida el sentimiento de Ofensa hacia sí, pues ésta contradice las pautas expresadas.

F) Conocer la importancia del Desapego a toda actitud generadora de pasiones humanas, y a los hábitos que deterioran el equilibrio corporal, emocional y cerebral humanos, por cuanto inducen a hábitos alejados de la condición espiritual que Somos y que retrasan los procesos evolutivos espirituales.

G) Saber de la existencia de indeterminado número de mundos materiales y sutiles por donde transitan las Almas en su constante proceso evolutivo, acorde con los grados de vibración de cada Alma respecto de los mundos con los que puede o no sintonizar, ver o vivenciar.

H) Saber, a través de las revelaciones que nos ofrecen diversos libros dictados desde el plano espiritual, que los modos o cualidad de la vida desencarnada va a depender, esencialmente, del grado Moral que hallamos alcanzado, que pudiera ser en planos de oscuridad, desconcierto y sufrimiento, llamados regiones del Umbral, o de satisfacción por situarnos en planos vivenciales de belleza, solidaridad y creatividad, liberados de los condicionantes materiales y orgánicos conocidos, en la comunicación, en el desplazamiento y en la creatividad, pues en ellos rige la propia Consciencia hacia todo acto o proyecto.

J) Comprender que no hay error o trasgresión de las Leyes de la Vida, que no pueda ser resarcida mediante el arrepentimiento y la reparación de los agravios, daños o errores cometidos, para lo cual las Reencarnaciones vienen a ser un medio eficaz.

K) Saber que hay una responsabilidad personal sobre lo que hagamos o consintamos hacer en nuestro Cuerpo y Cerebro a fin de posibilitarle su desarrollo y permanencia en el plano encarnado, superando posibles deseos de acortar su vida por cuestiones emocionales que no deseamos soportar, que puede ser considerado como Suicidio directo o indirecto (de hecho o en consentimiento paulatino de maltrato orgánico), pues el tiempo de vida del Cuerpo debe estar regido por la propia Alma y no por los estados emocionales humanos, ya que anticipar el desenlace corporal, genera la vivencia, por parte del Espíritu desencarnado, de situaciones que pueden persistir mucho en el tiempo de lo que es en sí el proceso de “rompimiento” o de putrefacción corporal, por el tiempo que debiera haber continuado aún la encarnación, con dificultades posteriores de recuperación anímica del Espíritu en el plano espiritual.

M) Conocer de los procesos Reencarnatorios, que vienen a ser, en analogía de formas y circunstancias, como las vivencias de cada día con sus noches de por medio, donde el Espíritu anaboliza la experiencia que aporta cada día o cada vida anterior, para, en ello, proseguir el cometido vivencial que tuviera, si bien en la Reencarnación no persiste el recuerdo de lo que hicimos, si bien perduran los Valores cultivados, donde suele el Espíritu acometer proyectos de lo que en su vivencia anterior pudiera haber estado falto o precisara para mayor desarrollo o equilibrio general, y siempre teniendo en cuenta el marco humano en que le será posible avanzar en tal proyecto, así como también la condición corporal que pudiera haber generado su anterior desenlace vivencial, y lo que haya de resarcir de improcedencias cometidas en vivencias anteriores.



Los siguientes puntos son importantes de considerar para el individuo que se sabe inmerso en los procesos espiritules de las Almas, a fin de conocer los efectos de todos sus actos para consigo mismo y en las áreas de lo social humano. Es decir, para quien se sabe ser Espíritu en evolución progresiva universal, en cuya consideración resulta ser “Espiritual consciente”:

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N) Comprender la trascendencia del grado vibratorio que los diversos modos de Pensamientos, Emociones, Actitudes, Palabras y Acciones puedan tener, así como los modos de Relación, Nutrición física y ambiental con los que conectamos, por tener cada uno de estos factores un nivel específico de vibración energética (y consciencial), que afectará a la estructura global de nuestro Ser, y de la que va a resultar el punto o grado de nuestro proceso evolutivo personal.

O) Saber que la Nutrición del Cuerpo, según sean los modos y tipos de sustancias o elementos que los constituyen, influenciarán tanto en los procesos de la fisiología corporal, como en los estados anímicos y procesos mentales de nuestro Ser, ya que lo habitual de aquello que va constituyendo nuestra Nutrición, se organiza desde los niveles del Subconsciente a fin de mantenernos en las características de la personalidad que nos caracteriza, y no desde la Consciencia que debe regir en toda acción o hábito nutricional para dirigirnos hacia los procederes que debemos ir generando evolutiva y equilibradamente como Espíritus encarnados. Es decir, siendo conscientes de los modos de influir cada nutriente en nuestros comportamientos, para intervenir en ellos desde la Voluntad y no desde inercias inconscientes.

P) Respetar todos las formas de Vida manifiesta, especialmente en los reinos humano y animal; y en el vegetal, procurar sólo lo necesario para la nutrición personal y cuidando del medio ambiente del suelo y de la atmósfera.

 R) Entender que no somos los propietarios de los Valores humanos que expresamos, sino que todos van siendo creados por la generalidad humana planetaria, y que “canalizamos” para su aplicación y evolución aquellos que sintonizan con los procesos físicos, emocionales e intelectuales en que nos aplicamos, y especialmente en los que desarrollamos habilidad, de donde surge la profundidad de la condición de Fraternidad Universal y de Humildad que han de ser consideradas. Ayudará a comprender estos procesos de “canalización”, lo que ocurre en la relación entre Espíritus encarnados y desencarnados, sólo que ahora se trata de todo aquello que el Ser Humano ha sabido llegar a expresar y que se halla, no en los registros reencarnatorios, sino en lo que pueden ser llamados Campos Morfogenéticos, es decir, Campos de Consciencia de estructuras de Pensamientos, Emociones, Sentimientos, Acciones y Formas adscritos a cada Orbe.



Angel Baña  ∞ ConsCiencia Expandida ∞
-29 junio 2026-

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